Roger Federer durante su participación en el major londinense 2021.

 

¡Su majestad! Esta expresión es la prueba que consolida la reputación de uno de los íconos más grandes en la historia del deporte: Roger Federer. El suizo de 39 años, campeón de 20 majors de tenis, filántropo, embajador de múltiples marcas y padre de familia, es quizás uno de los personajes más mediáticos de los últimos años. 

Ahora, en la etapa final de su carrera, cuando algunos de los récords que atesoró por años han ido cayendo, su nombre se mantiene vigente en la memoria de los aficionados. En medio de las discusiones sobre quién es el mejor en la historia del tenis, lugar que se disputa con Rafael Nadal y Novak Djokovic, el nombre del ‘genio de Basilea’ parece tomar cierta ventaja, aun cuando los números parecen ir quedando en un segundo plano.

¿Qué lo hace especial? Desde el inicio de su carrera Roger demostró un talento superior para usar la raqueta: su elegante revés, un slice de fantasía y un servicio de lujo fueron el sello que lo llevaron a ganar su primer Wimbledon en el 2003. Después, vendría una hegemonía de casi ocho años como indiscutible número del mundo. Sin embargo, en este periodo, no solo acumuló trofeos y millones de dólares en contratos, también realizó acciones de caridad en África junto a su familia, con su esposa Mirka Vavrinek estableció una alianza de amor que se notaba en cada torneo, mostró respeto hacia los rivales y su comportamiento en pista siempre reflejan la pasión por su deporte.

Todos estos ingredientes han construido una sólida reputación que logra mantenerlo vigente y en el top de preferencias de miles de aficionados alrededor del planeta. Esta opinión positiva será suficiente para que el ex número uno del mundo extienda sus logros cuando decida tomar otros caminos lejos de las pistas de tenis. A diferencia de Roger, otros ídolos como Boris Becker, Andrea Agassi, Pete Sampras e incluso Serena Williams han tenido dificultades para ser visibles y queridos por sus audiencias debido a acciones que han marcado su imagen en ciertos momentos.

Roger se convierte en un ejemplo clave para diferentes organizaciones que trabajan en la gestión de su reputación. Muchas enfocan sus esfuerzos solo en resultados financieros, enfocados en la cantidad, no obstante, cuando llegue la crisis de resultados por situaciones factores internos o externos, el buen comportamiento histórico siempre será una buena manera de mantener el estatus. Al igual que el campeón suizo, las empresas deben trabajar en diferentes escenarios y mantener buenas relaciones con las audiencias para asegurar su objetivo de sostenibilidad, aun cuando los negocios sufran transformaciones.

Con su talento y disciplina, el expreso suizo aumentó el nivel de las audiencias en el tenis, valorizó los derechos televisivos de la ATP y despertó el interés por la práctica de este deporte en diferentes países. Además, marcas como Wilson, Nike y Rolex crearon productos a la medida de sus golpes y movimientos, lo que ha marcado un hito importante en el marketing deportivo. Actualmente la Fundación Roger Federer, ha estado vinculada de lleno para combatir el hambre de la niñez en Sudáfrica durante la pandemia por el coronavirus.

Sin importar cuantos títulos falten por adornar las vitrinas de Federer, o por cuantos más lo superen sus perseguidores, hay algo claro: el buen nombre que ha posicionado a partir de acciones coherentes en diferentes campos de su vida son clave para trascender y ser siempre un referente para extender su legado.  Ahora, ¿qué tanto ha hecho su marca para mantenerse en el top frente a sus competidores? Construir una buena reputación siempre será una herramienta de poder para gestionar los momentos de cambio.

Abrir chat
Un saludo. Gracias por visitar la pagina de Grupo Holística, mi nombre es Joan, ¿En qué puedo ayudarle?